El valle del Baztán en sí mismo bien merece una visita. Arizkun es uno de sus pueblos más bellos, punto de partida de esta ruta por prados y montes hasta llegar a la escondida cascada de Xorroxin. En el último tramo tendrá que vadear el río, saltando de piedra en piedra, que la naturaleza salvaje no acepta puentes. Las aguas también saltan, con su ruido ensordecedor, sobre una sombría poza de agua, apta para refrescarse. La leyenda dice que las lamías, hermosas sirenas vascas allí peinan sus de largos cabellos con peines de oro. Son de carácter amable, como lo es el valle del Baztán.

Recorrido: 9,5 km. Dificultad: Fácil.