NAVARRA CON NIÑOS

NAVARRA CON NIÑOS

NAVARRA CON NIÑOS

Cuando tienes hijos la forma de hacer  turismo cambia, y de andar por montes, entrar en catedrales y comer en buenos restaurantes, se pasa a paseos cortos, parques temáticos y pizzerías y McDonals. Pero como cada época tiene su afán vamos a tratar de aconsejarles que hacer en una visita a Navarra con niños. Acuérdese: “niños contentos, padres contentos”.

Después de recorrer todos los parques temáticos, zoológicos y acuarios, de aquellas ciudades que he visitado en mis años de paternidad puedo recomendarles, con conocimiento de causa, el parque de SENDA VIVA en la ribera navarra, junto al parque natural de las Bardenas Reales. La razón es que es un parque entretenido, tiene una gran variedad de atracciones para todas las edades, hay animales salvajes y una granja con animales domésticos y, en particular, a mí me gusta por el paisaje. Es casi como pasear por un bosque, junto a lagos y atracciones y en lo más alto del monte un impresionante mirador que nos muestra toda la belleza del desierto de las Bardenas. Yo lo he disfrutado y los niños se lo pasan en grande. Si el calor aprieta, y en verano les aseguro que el sol pega fuerte en la ribera, hay un par de atracciones a base de chorros de agua donde los niños salen medio bañados mientras los mayores se pueden tomar una cerveza a la sombra. Entre las atracciones más espectaculares está la Gran Tirolina y el bobsleigh pero a mis hijos lo que más les gustó fue la granja, en la que podían tocar a las vacas y a las cabras. La visita al parque dura todo un día y tenga en cuenta que a primera hora se hacen largas colas en la entrada. Se puede comer bien y a precios económicos en los distintos restaurantes que hay dentro del parque.

Y como todavía quedan días, les añadimos una serie de propuestas más:

  • Visite las cuevas de Zurragamurdi o las de Ikaburu en Urdax. Son distintas, la primera enorme y en la que las sorginas, las brujas, celebraban sus aquelarres, la segunda recorre las profundidades de la tierra junto al río Urtxume. Después visite el pueblo de Urdax, con sus canales, su monasterio y sus muchos restaurantes de calidad.
  • Otra opción es recorrer en bicicleta alguno de los tramos de la Vía Verde del Plazaola, un espectacular paseo de suaves pendientes que atraviesa bosques y túneles. El túnel de Uitzi es toda una aventura por sus 2,7 km de longitud. Cerca quedan las cuevas de Mendukilo, el asombroso paraje del nacedero del río Larraun y la visita al santuario de San Miguel de Aralar con sus vistas panorámicas y sus leyendas. Una zona de grandes caseríos con muy buenos restaurantes y fondas.
  • El paraje mágico del nacedero del Urederra, uno de los paisajes más bellos de todo Navarra. Se puede hacer con niños que seguro quedarán encantados con las cristalinas aguas de color azul turquesa. En Urbasa hay otros paisajes que no se puede perder como el del Bosque Encantado con sus esculturales rocas y el formidable arco de piedra de Portupekuleze. Termine la jornada en Estella con su monumental casco histórico, o en el monasterio de Iranzu, escondido entre montañas, que tiene un pequeño y acogedor restaurante y una amplia zona de esparcimiento para los niños.
  • El castillo de Olite siempre es una opción segura y los niños disfrutarán imaginándose caballeros en tan almenadas torres. Ujué no queda lejos y también está la opción de acercarse hasta la foz de Arbayún, un fácil paseo que después de atravesar un túnel nos adentra en uno de los paisajes más reconocidos de toda Navarra. Baje hasta el río y deje que los niños jueguen entre las piedras. El Castillo de Javier, el monasterio de Leyre o Sangüesa completan la visita a unas tierras con mucha historia.
  • En Baztán hay dos parajes perfectos para los niños. El primero son los embalses de Leurtza, en el que si el sol aprieta hasta nos podemos dar un baño; el otro es la cascada de Xorroxín, un paraje idílico de aguas saltarinas. El parque del Señorío de Bértiz es muy agradable y guarda rincones románticos, un sinfín de plantas y árboles exóticos, y charcas rodeadas de bambús dónde los niños pueden jugar imaginándose perdidos en una selva.
  • Si va al valle del Roncal la subida hasta el Arlás es una ruta sencilla con espectaculares vistas de los altos picos de los Pirineos y del paisaje kárstico de Larra. En el valle todos los pueblos son bonitos, recomendamos la visita a la capital del valle Roncal, acercarse desde Isaba a la ermita de Idoia o cruzar el puente de Burgi para conocer las almadías y otros oficios del valle.
  • La Selva de Irati tiene muchas sendas por recorrer pero si va con niños puede llegar a la zona recreativa de la Virgen de las Nieves para subir por la cascada del Cubo, bien señalizada por una sucesión de saltos de agua. Ochagavía es un pueblo de visita caso obligada y algo más apartado queda Roncesvalles, desde por una agradable senda se puede llegar hasta el pueblo de Burguete.

Hay otras muchas opciones, pero quizás lo más interesante sea decirles a los niños que si se portan bien tendrán como recompensa un día entero en el Parque de SENDA VIVA. Es el merecido premio para todos los niños que visitan Navarra.

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