La visita a Navarra debe incluir estos tres fundamentos:

(1) Conocer su naturaleza. Es decir, andar con mochila y botas viejas subiendo montes y atravesando bosques y desiertos.
(2) Visitar sus monumentos. Navarra tiene una larga historia que se refleja en sus catedrales, monasterios, castillos y pueblos singulares.
(3) Disfrutar de su gastronomía. Después de tanto andar el apetito está bien dispuesto y la mesa bien servida con los productos de la tierra.
Finalmente busque un buen lugar donde reposar.
Mucho hay dónde escoger, así que organice su visita con tiempo y orden, que cortos son los días para tan largas y variadas sendas.