San Gregorio Ostiense une a la espectacularidad de sus vistas y paisajes, la singular construcción de una solitaria iglesia barroca en la cima de una montaña. San Gregorio, para evitar que se produjeran disputas entre distintos pueblos por la posesión de sus reliquias, ordenó que a su muerte cargaran su féretro sobre una mula y allí donde parará allí debería ser enterrado. Murió el santo, cargaron a la mula y tras recorrer campos y cruzar ríos fue a derrumbarse agotada en la cima del monte Piñalba. A tan sufrida bestia es a quien debemos agradecer tan espectacular paseo.

Recorrido: 7 km. Dificultad: fácil.

Ruta recomendada wikiloc.