La Selva de Irati constituye un gran atractivo naturalístico todo el año. El paisaje es una sucesión permanente de pequeños acontecimientos: la explosión verde de la hoja en primavera, el pasto del ganado en verano, la extraordinaria policromía de otoño, el silencio blanco invernal…

Con una extensión de 17.000 hectáreas es el segundo mayor bosque de hayas y abetos de Europa después de la Selva Negra de Alemania. Siendo visita obligada no tiene riesgo de defraudar, especialmente si paseamos por los bordes del pantano de Irabia o nos adentramos por sus numerosos senderos balizados. www.irati.org