ESTELLA / LIZARRA

ESTELLA / LIZARRA

ESTELLA / LIZARRA – EL NACIMIENTO DE UNA CIUDAD

Estella no existía, existía Lizarra un pequeño poblado vascón entre peñascos, pero de la bella ciudad, plena de monumentos y actividad económica que ahora conocemos, no había ni rastro. Para que existiera fue necesario que un rey navarro, Sancho Ramírez, ordenara que existiera. Y lo más curioso es que ni siquiera debería haber existido en ese lugar… ¿O tal vez sí?

Voy a tratar de explicarme.

En el siglo X el Camino de Santiago era ya una realidad, y por el llegaban miles de peregrinos, que dejaban a su paso dinero, conocimientos culturales, adelantos tecnológicos y en ocasiones, hasta nuevos moradores. Vistos los muchos beneficios del Camino los reyes de los reinos cristianos lo favorecieron librando a los peregrinos del pago de peajes, portazgos y otros impuestos y creando órdenes militares para protegerlos de los bandidos. Por aquellos años el Camino iba de Puente la Reina hasta el hospital de peregrinos de Irache, pasando por el monasterio de Zarapuz, pero poco más había en esa estratégica zona. Así que el rey decidió en el año 1090 que levantaría una nueva ciudad que se beneficiara de tan denso tránsito. Pero no la iba a construir en el trazado natural y más recto del Camino, si no que lo llevaría unos kilómetros más lejos, y obligaría a los peregrinos a desviarse en su caminar. Para que lo entiendan mejor les dejo el siguiente dibujo donde pueden ver el trazado original y el  actual que pasa por Estella.

Pero ¿Por qué se desvió el Camino? La respuesta resulta fácil de entender en cuanto entramos en Estella y vemos las peñas que la rodean. El rey antes de tomar una decisión inspeccionaría el terreno y, como eran tiempos de batallas y de conquistas, miraría los montes y pensaría: “Allí construiré un inexpugnable castillo y debajo la nueva ciudad”. Y así fue, Estella-Lizarra no solo se convertiría en lugar de acogida de los peregrinos sino que también iba a ser una de las ciudades más fortificadas de todo Navarra, bastión inexpugnable en defensa del reino. Les presento la reconstrucción de la ciudad medieval para que se hagan una idea de sus murallas y castillos.

Así que ya tenemos las razones que dieron lugar a la aparición de Estella-Lizarra: una transitada vía y una inexpugnable localización. Poco a poco los peregrinos se acostumbraron a desviar su ruta, y poco a poco creció la ciudad y lo hizo con tal riqueza de iglesias, monumentos y palacios que pronto se le conocería como Estella la Bella.

Llegados hasta Estella les presento la ruta que recomendamos en nuestra web https://guiailustradadenavarra.com/estella-lizarra/ , un paseo por la parte monumental de la ciudad, con edificios de gran interés artístico como la iglesia de San Pedro de la Rúa y su encantador claustro o la de San Miguel y su pórtico, obra maestra de la escultura románica. Luego está el Palacio de los Reyes, la plaza de San Martín con su fuente de “los Chorros”, y las estrechas calles con sus palacios de hermosos patios. Queda la subida hasta los alto las peñas para llegar hasta donde están los restos del la torre del homenaje del Castillo Mayor.

Una vez completada la visita les recomendamos ir de pinchos por el animado casco antiguo hasta la Plaza de los Fueros y después comer en alguno de los mejores restaurantes de la ciudad entre los que recomendamos el RESTAURANTE BAR FLORIDA, EL RESTAURANTE ASTIGARRAGA o el RESTAURANTE DEL HOTEL TXIMISTA, en lo que fue un complejo industrial recientemente restaurado.

Cerca encontraremos el parque natural de Urbasa, con espectaculares localizaciones como el NACEDERO DEL UREDERRA, PORTUPEKOLEZE o EL BOSQUE ENCANTADO. Un día más que completo que combina la naturaleza, con la historia, la cultura y una buena comida.

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